Los principales mercados bursátiles del mundo comenzaron el año con fuertes movimientos debido a tensiones geopolíticas, ajustes en tasas de interés y expectativas económicas inciertas.

Las bolsas de Estados Unidos, Europa y Asia registraron fluctuaciones impulsadas por decisiones de bancos centrales y cambios en políticas monetarias.

Analistas financieros señalan que los inversionistas están adoptando posiciones más conservadoras ante posibles riesgos económicos globales.

Se espera que la volatilidad continúe durante el primer semestre de 2026.