La alimentación consciente consiste en prestar atención a lo que comes y cómo lo haces, sin restricciones radicales.

Principios básicos

  • Comer despacio

  • Reconocer señales de saciedad

  • Priorizar alimentos naturales

  • Evitar comer por ansiedad

No se trata de prohibir alimentos, sino de crear una relación sana con la comida.

Pequeños cambios diarios generan resultados sostenibles.